¡Dale un empujón a tu intestino!
5 cambios sencillos en tu dieta para que tu microbiota baile de alegría

Cuidar la salud intestinal no tiene que ser complicado ni caro. La evidencia muestra que aumentar la variedad de alimentos ricos en fibra, frutas y verduras puede mejorar notablemente la microbiota intestinal. Por ello, basta con hacer pequeños pero poderosos cambios: intercambiar las papas fritas por palomitas de maíz, los dulces por frutas deshidratadas, añadir lentejas o garbanzos a la boloñesa, escoger frutos secos naturales en vez de aderezados, y cambiar el helado por frutos rojos congelados con kéfir. Con estos cinco movimientos, la microbiota intestinal se activa, la digestión mejora, la energía sube y hasta el ánimo recibe un empujón. Mantener un intestino sano es cuestión de fibra, variedad y alimentos integrales; con eso, los billones de microbios hacen su magia y el cuerpo lo agradece. ¡Quién diría que cuidar la digestión podía ser tan sabroso y divertido!






